Manifestaciones
Clínicas
El defecto
óseo esencial es el bloqueo en la producción
de cartílago en las epífisis de crecimiento
(extremos fértiles por los que crece el hueso) que
afecta, fundamentalmente, a las piezas óseas que incrementan
su longitud de forma más rápida (húmeros
y fémures, sobre todo). Al igual que en otras displasias
óseas, la acondroplasia puede originar problemas ortopédicos,
alteraciones extraesqueléticas, conflictos de autoimagen
y discapacidad.
En la acondroplasia existe una desproporción notable
entre el tronco y las extremidades, que son muy cortas. El
cráneo es grande, con abombamiento de la frente y aplanamiento
de la parte media de la cara y de la raíz nasal. Los
miembros superiores, además del acortamiento del brazo,
presentan una imposibilidad para la extensión completa
del codo, y una mano característica (en tridente),
con separación típica entre el tercer y cuarto
dedo. Los miembros inferiores se disponen habitualmente en
rotación externa. A todos los niveles se aprecia una
elasticidad articular notoria (hiperlaxitud articular). La
talla de nacimiento no difiere mucho de los niños normales
(42-52 cm).
Inicialmente, el niño presenta un retraso en el desarrollo
motor debido a la hiperlaxitud, la hipotonía (cierta
debilidad muscular transitoria) y a los desequilibrios esqueléticos.
Consigue una marcha autónoma y eficaz alrededor de
los dos años.
Durante el desarrollo pueden aparecer complicaciones vertebrales
(estenosis de agujero occipital, cifosis toracolumbar y estenosis
de canal sintomática) y alteraciones en los miembros
inferiores (separación excesiva de las rodillas o genu
valgo, incurvación de la tibia), que precisarán
una atención específica.
El aspecto del abdomen suele ser discretamente abombado debido
a la configuración característica del raquis
lumbar y de las caderas. Es habitual que presenten una curva
del raquis lumbar muy pronunciada (hiperlordosis), que, en
ocasiones, obliga a provocar otra curva en sentido contrario
(cifosis) en el raquis dorsal bajo.
La alineación de los ejes de las extremidades inferiores
puede estar alterada. Es más frecuente la desviación
con las rodillas separadas (genu varo), aunque también
se puede presentar el genu valgo (rodillas juntas y pies separados).
El desarrollo muscular suele ser abundante y discretamente
desproporcionado con el esqueleto, ya que existirá
un exceso de tejidos blandos en relación a la longitud
de los huesos, esto da lugar a que se produzcan pliegues en
los muslos y en los brazos, especialmente en los obesos.
El desarrollo sexual es normal o temprano, y en muchas ocasiones
los genitales externos están aumentados de tamaño.
La talla al final del crecimiento oscila entre 122-144 cm.
para el varón y 117-137cm. para la mujer. Para monitorizar
el crecimiento del niño hay que recurrir a tablas específicas
para niños acondroplásicos.
En raras ocasiones el niño puede sufrir alteraciones
neurológicas que son secundarias:
- Hidrocefalia, que es rara y se manifiesta por el crecimiento
excesivo de la cabeza, dolor de cabeza, somnolencia, vómitos
y rigidez de la pierna, comprensión de la médula
espinal en la unión entre el cráneo y la columna
cervical por estonosis del agujero occipital (también
es rara, y se caracteriza por alteraciones respiratorias,
hipotonía no corregida y reflejos de estiramiento muscular
exaltados).
- Estenosis de canal medular, (frecuente y aparece habitualmente
en el adulto, es más frecuente en caso de angulación
anormal de la columna –cifosis toracolumbar-); cursa
con dolor lumbar, con o sin extensión a los miembros
inferiores, debilidad de ciertos músculos y problemas
de control de la micción y defecación.
Ciertas alteraciones se presentan con frecuencia en estos
niños: rinitis serosa, obstrucción de vías
respiratorias superiores, otitis media serosa, maloclusión
dentaria con mordida abierta y obesidad.
Estos problemas deben ser tratados eficazmente para evitar
las consecuencias negativas en el desarrollo del niño:
apnea del sueño, sordera de conducción, artropatía
temporo-mandibular y artrosis precoz.
|